Caso publicado por Make el 30 de septiembre de 2025, basado en el testimonio de Blaine Carter, director de tecnología de FranklinCovey. Los ahorros del título son cifras comunicadas por el cliente, no una comparación general de precios ni resultados garantizados.
El problema: conectar sistemas con una base difícil de mantener
FranklinCovey, dedicada a formación y asesoramiento en liderazgo y efectividad, utilizaba un bus de servicios con unos quince años de antigüedad para mover datos entre aplicaciones.
Con los desarrolladores originales fuera del equipo y una base de código cada vez más compleja, incluso los cambios pequeños requerían esfuerzo. La empresa necesitaba tanto una capa de integración como una forma de automatizar procesos, sin reconstruir sus sistemas principales.
Evaluar lo que ya tenían antes de comprar más software
El caso explica que FranklinCovey evaluó una aplicación financiera cuyo coste situaba en unos 60.000 dólares al año. En lugar de contratarla, combinó Make con herramientas existentes para cubrir la necesidad mediante flujos personalizados.
Ese importe corresponde a una aplicación que el cliente estaba considerando en 2025. No es el precio de Make ni un ahorro que pueda calcularse para otra empresa sin comparar alcance, mantenimiento y costes propios.
Carter destacó que la empresa pudo personalizar herramientas conocidas y evitar una sustitución más amplia de su infraestructura.
Sustituir el bus y automatizar entre departamentos
Según la publicación, Make asumió el papel de conexión y automatización que la empresa buscaba. Recursos humanos, finanzas, operaciones y ventas empezaron a crear escenarios para procesos antes manuales o dependientes del sistema anterior.
El relato no detalla la migración técnica, sus controles ni el orden de puesta en producción. Por tanto, no se presenta como una receta para reemplazar cualquier bus de servicios sin cambios en los sistemas de origen.
Uno de los ejemplos más concretos era un proceso anual de recursos humanos. Carter comunicó que pasó de unos treinta días a dos horas. El artículo no identifica aquí todas sus tareas, por lo que esa cifra debe conservarse dentro del ámbito de ese proceso.
Experimentar con IA sin rehacer todo el recorrido
FranklinCovey también valoró la posibilidad de probar usos de IA sobre las conexiones existentes. Carter describió una estrategia de ensayos rápidos: detectar qué aportaba valor y ampliar esas soluciones.
Esto era parte de su experiencia organizativa, no una garantía de que introducir cualquier modelo nuevo sea automático o compatible con todo flujo anterior.
Resultados comunicados en septiembre de 2025
El caso atribuyó al conjunto de cambios cientos de miles de dólares ahorrados en costes operativos y de software, además de cientos de horas liberadas. También destacó una mayor implicación del personal al reducir trabajo repetitivo.
Las cifras agregadas y el gasto de la aplicación financiera evitada no deben sumarse como si fueran categorías independientes: la publicación no ofrece ese desglose.
Qué aprender de esta decisión
Orientación editorial: distingue qué hace el sistema antiguo, qué procesos lo utilizan y qué funciones deben conservarse antes de sustituirlo. El caso ilustra una decisión de integración y reutilización, pero no demuestra por sí solo la seguridad, compatibilidad o coste de una migración en otro entorno.
Fuente: caso original de Make.